Historia

1960 Nace un sueño comunitario

El crecimiento de la vereda La Loma despertó en sus habitantes la necesidad de contar con un centro de culto propio. Hasta entonces, las celebraciones religiosas dependían de parroquias vecinas. Motivados por su fe, los líderes comunitarios iniciaron gestiones para construir un templo que reuniera a toda la comunidad.

1960 a 1961 – Los primeros pasos

Sin recursos económicos, pero con gran determinación, se conformó la junta pro-templo. La comunidad organizó rifas, ventas de empanadas y convites dominicales. Hombres, mujeres y niños trabajaron con picos y palas para levantar la primera capilla, símbolo del esfuerzo colectivo.

1961 Solidaridad que construye

El terreno para el templo fue donado generosamente por Don Francisco Pizarro y su esposa, Doña Esperanza Sierra. Con el acompañamiento de la curia, el apoyo del alcalde de Medellín y la guía del presbítero Gabriel López de Mesa, se inició la construcción de un espacio más amplio y definitivo.

2 de marzo de 1961

Fundación parroquial

La Arquidiócesis erigió oficialmente la parroquia de La Loma, fortaleciendo la identidad espiritual del sector. La comunidad adoptó como patrono a San Vicente Ferrer, consolidando su fe y sentido de pertenencia.

Años posteriores, Crecimiento y consolidación

Gracias al trabajo constante de la comunidad, se edificaron el templo actual, la casa cural, espacios culturales y educativos. Con el tiempo, el antiguo teatro dio paso a la Institución Educativa Loma Hermosa, ampliando el impacto social del proyecto.

Hoy – Un legado vivo

El templo es testimonio del compromiso, la solidaridad y la esperanza de generaciones que, con esfuerzo y fe, construyeron mucho más que una iglesia: construyeron comunidad.